El grave choque de dos trenes de alta velocidad en Toledo (España) ocurrió en la mañana de este miércoles 28 de octubre de 2026. El trágico accidente ferroviario se produjo a la altura de la estación de Urda (entre las poblaciones de Mora, Orgaz y Urda) y ha dejado un saldo de al menos 68 muertos y decenas de heridos.
Un tren AVE de Renfe que se dirigía desde Madrid hacia Sevilla impactó por detrás a un tren de la empresa Iryo que realizaba la misma ruta y se encontraba completamente detenido sobre la vía.
La fuerza de la colisión provocó el descarrilamiento de los dos últimos vagones de la formación de Iryo, los cuales cayeron por un terraplén.
Las autoridades confirmaron el fallecimiento de al menos 68 personas y más de 100 hospitalizados, de los cuales 18 permanecen en estado crítico. Entre las víctimas mortales confirmadas se encuentra una mujer argentina de 32 años.
Debido a la gravedad del siniestro, se suspendió por completo la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. Renfe bloqueó la venta de pasajes en esa ruta hasta diciembre. Las regiones de Madrid, Andalucía y Extremadura han decretado tres días de luto oficial.
El ministro de Transportes español, Óscar Puente, atribuyó inicialmente el accidente a una orden errónea del centro de control de circulación de Atocha (ADIF).
Minutos antes de las 8:30 a. m., una avería informática detuvo a varias formaciones en la vía. Sin embargo, desde el puesto de control central se autorizó inexplicablemente al tren AVE a reanudar la marcha, provocando que este avanzara unos 25 kilómetros hasta embestir al tren Iryo que seguía parado. La Guardia Civil ya ha tomado declaración a los operarios del puesto de control y se analizan las cajas negras para esclarecer las responsabilidades.







