Países Bajos informó el primer caso de eutanasia en un niño de un año desde que en 2024 amplió la normativa para permitir este procedimiento en menores de entre uno y 12 años bajo condiciones excepcionales.
El niño había nacido prematuramente y sufrió una infección generalizada que le provocó graves daños cerebrales. A los cuatro meses fue diagnosticado con parálisis cerebral y epilepsia grave. Además, presentaba dificultades respiratorias que le impedían respirar por sus propios medios y permaneció conectado a asistencia respiratoria, sin perspectivas de mejoría.
Ante el sufrimiento y el pronóstico irreversible, sus padres solicitaron la eutanasia. El caso fue evaluado y sometido a los controles médicos y legales establecidos antes de concretarse el procedimiento.
Países Bajos legalizó la eutanasia en 2002 y, desde 2024, contempla su aplicación en niños de entre uno y 12 años con enfermedades incurables en fase terminal y padecimientos insoportables, sin posibilidades de recuperación. La autorización requiere el consentimiento de los padres, la evaluación de un médico independiente y la supervisión correspondiente de las autoridades.







