La semana pasada, una pareja de padres primerizos denunció un cambio de bebés en Concepción, Tucumán. Durante los meses de embarazo y luego del parto les dijeron que era una nena, pero luego les entregaron un varón con aritos. Como parte de la investigación, se decidió realizar pruebas de ADN y los resultados descartaron que haya habido un cambio de menores. Por lo tanto, el varón entregado es hijo natural de los padres denunciantes.
Los estudios fueron realizados por el Laboratorio de Genética Forense del Centro Científico Dr. René G. Favaloro de Investigaciones Penales del Ministerio Público Fiscal. Se les realizaron las pruebas a cinco madres y bebés que habían nacido en la misma franja horaria.
A través de la Unidad de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial de Concepción, comunicaron: “Todos los perfiles de los bebés analizados coinciden sus ADN con los de sus respectivas mamás”.
Durante nueve meses, tres ecografías consecutivas habían confirmado a la familia que esperaban una niña. Incluso llegaron al hospital con ropa de color rosa para recibirla. El descubrimiento se produjo al cambiarle el primer pañal, minutos después de que el personal sanitario les entregara al recién nacido.
El parto llegó de forma imprevista el viernes 14 de agosto. La madre, de 23 años, pasó por una cesárea de urgencia entre las 11 y las 11.30 en el Hospital Regional “Dr. Miguel Belascuain”, a causa de un cuadro de bradicardia fetal que ponía en riesgo la vida del bebé. Dado el estado crítico del recién nacido, el equipo médico actuó con celeridad y lo derivó de inmediato al área de Neonatología.
Cerca de las 13, el bebé fue llevado junto a sus padres, ya vestido con las prendas rosas que la familia había preparado y con aritos que la pediatra le había colocado. Fue en ese momento, al retirarle el pañal por primera vez, cuando la familia descubrió que se trataba de un niño.





