Un complejo de alquileres en el barrio La Toma, (Barranqueras Chaco) se convirtió en el escenario de una denuncia penal contra su propietario.
Dos mujeres acudieron a las autoridades para reportar que el hombre espiaba sistemáticamente, incluso en momentos en que se encontraban junto a sus hijos menores de edad.
El lugar del hecho cuenta con una vivienda principal donde residen los propietarios y cinco habitaciones destinadas a inquilinos, quienes comparten un único baño.
La situación salió a la luz cuando una de las residentes, que vive allí hace cuatro meses, sorprendió al dueño tomándole fotos y videos mientras ella lavaba la ropa. Tras una fuerte discusión, el sujeto habría admitido el registro de las imágenes.
A raíz de este incidente, se descubrió una infraestructura diseñada específicamente para el acoso. Gracias al testimonio de una exinquilina, las denunciantes supieron de la existencia de falsas tomas de luz, rendijas y fondos falsos.
Al revisar las instalaciones, los afectados constataron que estos dispositivos tenían salidas hacia el patio, permitiendo al dueño observar y capturar imágenes sin ser detectado.
Una segunda denuncia fue radicada por otra vecina del complejo, quien fue alertada de que el hombre la espiaba mientras se bañaba con su hija de apenas tres años. Según consta en la exposición policial, al ser increpado, el acusado volvió a admitir sus acciones, aunque aseguró haber borrado todo el material fílmico de la madre y la menor.
La respuesta del propietario ante la acusación legal no se hizo esperar. Lejos de buscar una mediación, procedió a echar a los inquilinos del lugar poco después de que se hicieran públicas las denuncias.
Las familias afectadas buscan justicia mientras se investiga el alcance de los registros obtenidos por el hombre y la posible existencia de más material recolectado a través de los huecos y recovecos creados para husmear en la intimidad de las habitaciones.