Uno de los aserraderos más importantesde la provincia de Misiones cerró sus puertas de forma definitiva. Se trata de la histórica fábrica de pallets Linor, una marca líder en la región que operaba en la localidad de Azara y que frenó su producción por completo.
Esta triste decisión dejó en la calle a un total de 130 empleados directos y por eso, generó una fuerte conmoción en toda la comunidad del sur misionero. En este sentido, el futuro de las familias afectadas es totalmente incierto.
La empresa fabricante de pallets arrastraba una crisis económica muy grave desde hacía dos años. El principal detonante fue una deuda fiscal de 500 millones de pesos con el organismo recaudador ARCA. Por este motivo, la justicia ordenó el embargo preventivo de todas sus cuentas bancarias.
Al no poder utilizar sus cuentas, la firma no logró comprar insumos ni abonar los sueldos a término. Además, la fábrica sufrió una caída sostenida en las ventas por la baja del mercado interno. El fuerte aumento en el costo de la energía eléctrica terminó de complicar el panorama.
Los directivos intentaron buscar inversores externos durante los últimos meses para salvar la empresa. Sin embargo, las altas tasas de interés y la falta de créditos accesibles frustraron los planes. Las trabas económicas vigentes en el país impidieron la llegada de capitales de auxilio.
El sindicato maderero local informó que la compañía les adeuda dos meses de sueldo y aguinaldos. Tampoco se pagaron las vacaciones ni los aportes de las obras sociales correspondientes. Los representantes gremiales pusieron abogados para defender las indemnizaciones ante una posible quiebra.
