Las medidas económicas del presidente Javier Milei generaron una fuerte crisis que se cobró a miles de empresas y cientos de miles de puestos de trabajo. Dentro de los sectores que más lo sufrieron está el textil, que esta semana tuvo una nueva fábrica que cerró sus puertas.
La histórica fábrica de ropa interior de las marcas Cocot y Dufour, ubicada en el barrio porteño de Parque Chas, cerró sus puertas de manera inesperada, dejando sin empleo a sus últimos 140 operarios. Esta decisión marca el fin de una actividad industrial que, en sus años de mayor esplendor, llegó a ocupar a más de 500 trabajadores.
La noticia del cese de actividades fue comunicada de forma repentina, lo que provocó protestas inmediatas frente al establecimiento con cortes de calle y asambleas permanentes.
Los trabajadores denunciaron que la empresa, Eseka S.A., ya venía implementando un achicamiento progresivo mediante despidos escalonados y retiros voluntarios que solo ofrecían el 50% de la indemnización correspondiente. A fines del año pasado, ya se habían registrado más de cien despidos que alertaron al sector sindical.
Desde la compañía atribuyeron el cierre a una crisis económica que afectó la sustentabilidad del negocio, mencionando la caída de ventas y el aumento de costos operativos.
Desde la Fundación ProTejer advirtieron que la desregulación aduanera y la falta de controles sobre plataformas digitales como Temu y Shein han facilitado el ingreso masivo de productos asiáticos, que hoy representarían más del 70% del mercado textil importado en el país. Este escenario de apertura indiscriminada y aumento de tarifas conforma un panorama complejo para la industria nacional, que continúa sumando cierres y pérdidas de puestos de trabajo.

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