Conforme a lo dispuesto por el fiscal en turno, el Dr. César Collado, el cuerpo del pequeño fue examinado en la Morgue Judicial por la médica forense Dra. Grand, especialista en pediatría.
El informe definitivo de la autopsia estableció que la causa de muerte fue “Asfixia por sumersión”. El hecho se produjo luego de que el niño cayera accidentalmente en una cuneta con agua en la zona de la Quinta 153.
Ante la circulación de diversas versiones sobre el estado del menor, las autoridades fueron categóricas: El examen médico descartó de manera absoluta cualquier signo compatible con delitos de esta índole sexual. No se hallaron marcas de violencia ni lesiones previas de ningún tipo. Con estas pruebas técnicas, la Justicia de Sáenz Peña ratifica que se trató de un trágico accidente doméstico-vial, cerrando así las especulaciones sobre un posible hecho criminal.
Las actuaciones judiciales, labradas originalmente por la Comisaría Quinta, han sido elevadas a la fiscalía interviniente para completar los pasos administrativos finales y la posterior entrega del cuerpo a sus familiares.