Un niño de dos años permanece internado en estado crítico en el Hospital Pediátrico Humberto Notti, en la provincia de Mendoza, tras ingresar con graves lesiones cerebrales. Las autoridades médicas del establecimiento activaron el protocolo de maltrato infantil el pasado viernes al detectar cuadros clínicos que no coincidirían con accidentes domésticos.
El pequeño, se encuentra actualmente en la unidad de terapia intensiva bajo un diagnóstico “delicado”. Según informaron fuentes vinculadas a la investigación, los médicos detectaron que el menor presenta lesiones compatibles con lo que en medicina forense se conoce como “síndrome de zamarreo”.
Esta condición se produce ante episodios de sacudones violentos y reiterados, lo que genera consecuencias neurológicas severas en pacientes de corta edad. Ante la gravedad del cuadro, el hospital presentó una denuncia formal ante la Justicia para que se indague de inmediato en el círculo familiar del niño.
Tras la notificación hospitalaria, la Justicia de Mendoza dispuso este miércoles una medida de restricción de acercamiento para la madre del niño. La mujer convivía con el pequeño y su nueva pareja, dado que se encuentra separada del padre biológico del menor.
El padre del niño y su entorno familiar directo señalaron a la madre como la presunta responsable de los maltratos. Según las fuentes judiciales, la investigación busca determinar las responsabilidades penales de quienes estaban a cargo del cuidado del menor al momento de producirse las lesiones.
Un dato que genera preocupación en los investigadores es que el pequeño ya había registrado una internación en el mismo hospital pediátrico hace algunos meses. Este antecedente administrativo está siendo analizado para determinar si existieron alertas previas que no fueron debidamente judicializadas en su momento.
Respecto al hermano mellizo del niño, las autoridades informaron que fue sometido a observación médica exhaustiva. Tras descartar lesiones físicas inmediatas, el pequeño fue regresado a su hogar bajo custodia, aunque se mantiene un seguimiento estricto de su estado por parte de los asistentes sociales.
