Con el apoyo de las provincias mineras, el oficialismo y los bloques aliados convirtieron en ley en la Cámara de Diputados la reforma de la ley de glaciares, iniciativa que apunta a acotar la protección que hasta el momento regía sobre todo el área glaciar y periglacial para permitir la instalación de nuevos proyectos productivos, sobre todo mineros.
La iniciativa fue aprobada en la Cámara Baja por 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones
