Vecinos del barrio Cichero se movilizaron ayer por la tarde frente a la casa donde se ocultaba un sujeto acusado de abusar sexualmente de una menor de 13 años, de quien era padrastro desde hace diez años. El hecho fue descubierto por la madre de la niña, quien lo descubrió el sábado a la madrugada en pleno ataque. Tras ser llevada al hospital Pediátrico, la menor relató a su madre y los médicos que no era la primera vez que el sujeto lo había hecho.
Recién por la noche y luego del revuelo que hubo en el barrio, con quema de goma incluida, el fiscal en turno ordenó la detención del acusado, tras que la madre dijera públicamente que ni la Policía, ni la Justicia le quisieron tomar la denuncia.
El acusado de apellido M., llegó en estado de ebriedad a la casa y se dirigió hacia la pieza donde se encontraba su hijastra de 13 años y comenzó a abusar sexualmente de ella. La madre de la niña escuchó los ruidos y murmullos y al ir a la habitación de la menor, sorprendió a M. en pleno acto y tuvieron una fuerte pelea, luego de la cual el sujeto huyó rápidamente del lugar.
Tras el abuso, Yanina llevó a su hija rápidamente hasta el Hospital Pediátrico “Juan Pablo II”, donde confirmaron el abuso sexual, con acceso carnal de la menor. Pero el hecho es aún más grave, ya que en medio de los estudios médicos y mientras la seguían revisando, la menor le contó a los médicos que su padrastro ya había abusado sexualmente de ella en otras oportunidades.
Según la menor, la llevó varias veces a la planta potabilizadora de agua, cercana al parque Mitre y a la Comisaría Cuarta, donde la sometió.
La bronca de la madre era que desde el sábado, que había notificado a la comisaría del barrio sobre la situación, nadie demoró al sospechoso, no le tomaron la denuncia a ella y en la fiscalía en turno le habrían dicho “que vuelva el miércoles”, contaron cercanos a la desesperada madre.
