info@goyaennoticias.com.ar

Internacionales

El jefe de gabinete de Brasil confesó que se vacunó a escondidas de Bolsonaro

En el audio filtrado de una reunión del Consejo de Salud, Ramos dijo que intenta convencer al mandatario de ultraderecha para que también se vacune porque «su vida corre riesgo».
El jefe de gabinete de Brasil, el general retirado Luiz Eduardo Ramos, confesó haber recibido la vacuna contra el coronavirus a escondidas de Jair Bolsonaro, quien pese a tener más de 65 años se niega a ser inoculado. En el audio filtrado de una reunión del Consejo de Salud, Ramos dijo que trata de convencer al mandatario de ultraderecha para que se vacune debido a que «su vida corre riesgo». En el mismo encuentro el ministro de Economía, Paulo Guedes, llamó al coronavirus «virus chino» y criticó a la vacuna CoronaVac, la que más se está aplicando en Brasil. Con el impacto de las nuevas cepas como telón de fondo, el fuerte aumento de las muertes de mujeres embarazadas por covid-19 preocupa a las autoridades.
«Me di la vacuna escondido, tenía otra orientación. Como cualquier ser humano, quiero vivir», advirtió Ramos. «No me avergüenzo, no. Quiero ser honesto. Si la ciencia y la medicina dicen que debo darme la vacuna, ¿quién soy yo para oponerme?», agregó el titular de la Casa Civil.
Ramos también admitió que intenta convencer a Bolsonaro para que siga sus pasos. «No podemos perder al presidente por el virus. Su vida corre riesgo», agregó de acuerdo a la filtración. Bolsonaro declaró en al menos dos oportunidades que no pretendía vacunarse ahora y que iba a ser el «último de la fila». El mandatario tuvo coronavirus a mediados de 2020 y en ese momento defendió el uso de remedios desaconsejados por la ciencia como el antipalúdico cloroquina.
Amigo de Bolsonaro, Ramos generó un gran revuelo con sus declaraciones justo cuando el mandatario y su gabinete se encuentran bajo investigación de una comisión del Senado, que tiene 90 días para señalar a los responsables de la crisis sanitaria en Brasil. El relator de la comisión, Renan Calheiros, del Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB) y un aliado programático del líder opositor Luiz Inácio Lula da SIlva, dijo que «hay culpados que deben ser responsabilizados».
«Los delitos contra la humanidad son imprescriptibles», planteó Calheiros sin nombrar directamente a Bolsonaro en la comisión instalada el martes, en la que la oposición tiene mayoría y que ya convocó a los cuatro ministros de Salud del bolsonarismo para que declaren. Calheiros citó los casos del exdictador chileno Augusto Pinochet, uno de los «ejemplos» que reivindica el ministro Paulo Guedes, y el del exlíder serbio Slobodan Milosevic, condenado por genocidio.
Guedes insiste con el «virus chino» El ministro de Economía Guedes, quien cambió parte de su gabinete técnico luego de la aprobación del presupuesto con ajustes en salud, educación y medio ambiente, afirmó en la misma reunión en la que Ramos confirmó su vacunación a escondidas, que el coronavirus fue «inventado» en China, principal socio comercial de Brasil desde 2009.
Guedes, un liberal monetarista graduado en la Universidad de Chicago, también acusó al gigante asiático de fabricar vacunas de baja calidad contra la covid-19. «Los chinos inventaron el virus y su vacuna es menos efectiva que la estadounidense», sostuvo durante el encuentro del Consejo de Salud. «Los estadounidenses tienen 100 años de inversión en investigación y los tipos dicen: ‘¿Cuál es el virus? ¿es éste? De acuerdo, decodifícalo’. Ahí tenés la vacuna de Pfizer, es mejor que las otras», agregó el ministro.
La embajada china en Brasil repudió rápidamente los dichos de Guedes, tal como lo hizo en el pasado con los hijos de Bolsonaro o el excanciller trumpista, Ernesto Araújo. «Hasta el momento, China es el principal proveedor de las vacunas y los insumos de Brasil, que responden por el 95 por ciento de lo que recibe Brasil y son suficientes para cubrir el 60 por ciento de los grupos prioritarios en la fase de emergencia», aseguró el embajador chino en Brasilia, Yang Wanming.
Preocupación por embarazadas Brasil, con casi 400 mil muertos y 14,4 millones de contagios por coronavirus, continúa con su sistema de salud al borde del colapso, con buena parte de las unidades de cuidados intensivos desbordadas y falta de medicamentos para mantener intubados a los pacientes graves. La situación se recrudeció aún más con la propagación de nuevas variantes de la covid-19, que ya demostraron ser más contagiosas que la cepa original y llevaron a una rápida escalada de la enfermedad, sobre todo en la población más joven que es, también, la que más se queda embarazada.
De hecho el aumento de muertes en embarazadas por covid-19 es un dato que inquieta a las autoridades brasileñas. Solo entre enero y abril de este año, al menos 433 gestantes o mujeres que parieron recientemente perdieron sus vidas como consecuencia del coronavirus, frente a los 546 decesos registrados a lo largo de todo el año pasado, según datos divulgados por el ministerio de Salud.
A su vez, un informe del Observatorio Obstétrico Brasileño Covid-19, compuesto por investigadores de tres universidades brasileñas, mostró que la media semanal de muertes aumentó un 62 por ciento este año en la población general, mientras que entre embarazadas y puérperas ese crecimiento fue del 186 por ciento. «Las gestantes que se infectan con covid tienen un riesgo mayor de evolucionar mal y necesitar de cuidados intensivos, de intubación, lo que pasa a ser un riesgo también al embarazo», señaló la profesora y médica Rossana Pulcineli Vieira Francisco, una de las creadoras del Observatorio.
En medio del avance desenfrenado de la pandemia, el ministerio de Salud recomendó recientemente que las mujeres brasileñas, de ser posible, «retrasen el embarazo». Además la cartera incluyó esta semana a las embarazadas y puérperas en el grupo prioritario de vacunación, por considerar que ellas «poseen riesgo obstétrico elevado independientemente de la edad».

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *